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¿Sabes qué contienen los helados?

¿Quién no ha comido un rico helado para refrescarse en el verano? Probablemente todos alguna vez hemos disfrutado de estos dulces refrescantes. Aunque generalmente decidimos comerlo para combatir el calor,…

¿Quién no ha comido un rico helado para refrescarse en el verano? Probablemente todos alguna vez hemos disfrutado de estos dulces refrescantes. Aunque generalmente decidimos comerlo para combatir el calor, tenemos que hacer compras inteligentes para optar por alguno que no sea tan perjudicial; por ello, el siguiente artículo tiene como objetivo ampliar el panorama que tenías sobre este postre.

Los primeros registros que se tienen sobre los helados datan de épicas antiguas. Se cree que tanto los chinos, turcos, árabes y romanos consumían nieve con miel y frutas. Los cocineros árabes se destacaron en refinar la calidad y variedad de estos incorporando a la preparación zumos de fruta. La complicada elaboración y mantenimiento del postre era muy complicado, por lo que sólo reyes o personas privilegiadas podían comerlo.

Se comenta que un cocinero francés elaboró el helado en donde incorporaba leche como ingrediente, aunque la receta era secreta se logró difundir. Hacia 1700 los helados ya habían llegado a América del Norte y se volvieron muy populares. Su difusión fue mayor desde el año 1851 en donde se funda la primera empresa productora de helados. (Mantua Surgelati, 2015)

Ahora bien, analizando al helado desde un punto de vista nutricional, el común denominador de helados nos ofrecen muchas calorías provenientes de los azúcares y grasas saturadas. Podemos encontrar los siguientes valores nutricionales:

 

 

Como podemos apreciar en la tabla anterior, una ración de un helado promedio nos aporta nutrientes que no suelen ser aliados para nuestra salud. Para ilustrar mejor la idea, comer uno de ellos es como ingerir, si lo vemos en kcal, un desayuno promedio (sin tener todos los beneficios de esta comida); si lo vemos en carbohidratos, es comer de 1 a 2 panes; si lo vemos en azúcar, es como si consumiéramos en promedio 4 cucharaditas de azúcar; y en grasas equivale de 1 a 3 cucharaditas de aceite.

Entonces, ¿habrá manera de refrescarnos comiendo algo sin sentir culpa? ¡Pues sí! Entre las opciones saludables tenemos bebidas como el agua helada, bebidas con edulcorantes (sin abusar de ellas), infusiones sin azúcar heladas, cubitos de fruta congelada, agua frutada sin azúcar helada, helados caseros, entre otros.

Ahora ya lo sabes, elige opciones menos calóricas para cuidar tu línea este verano y tu salud a largo plazo.

Publicado: 25/01/18

Expertos informan

Angie Hamasaki

Angie Hamasaki

Nutricionista licenciada de Nutri.tiva

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